La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dio a conocer que actualmente operan en territorio nacional cerca de 250 agentes extranjeros de diversas corporaciones. No obstante, la mandataria lanzó una advertencia clara: todos ellos deben someterse a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que la presencia de este personal —que incluye elementos de migración, inteligencia y seguridad— no es libre, sino que está sujeta a una estricta regulación interna.
De acuerdo con la titular del Ejecutivo Federal, la permanencia de estos elementos pasa por un filtro del propio gobierno mexicano.
Aprobación del Gabinete: Las solicitudes enviadas por las embajadas (principalmente de Estados Unidos) deben ser rigurosamente revisadas y aprobadas por un comité especializado del Gabinete de Seguridad.
Informes mensuales: Una vez autorizada su estancia, los agentes extranjeros tienen la obligación de entregar un informe mensual detallado sobre sus actividades y actuaciones dentro del país.
Soberanía sin confrontación: El caso Chihuahua
Al ser cuestionada sobre posibles operaciones encubiertas o no autorizadas, Sheinbaum recordó un incidente reciente.
«El problema es si hay algún otro miembro del gobierno de Estados Unidos que viene a hacer alguna operación a México que no informa al gobierno de México. Ahí lo único que tenemos detectado es este caso de Chihuahua, donde pedimos que dejaran nuestro país y, en efecto, dejaron el país», resaltó.
La presidenta subrayó que, si bien la política de su administración es mantener una buena relación bilateral y comercial con Estados Unidos por el bienestar de los connacionales en el extranjero, México no tolerará violaciones a su soberanía.
«Eso no quiere decir que nos quedemos callados, tampoco quiere decir que cuando no estamos de acuerdo no lo hagamos saber por todas las vías diplomáticas a nuestra disposición», concluyó.
